En una declaración contundente, el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, aseguró que su partido no optará por un candidato ciudadano para la elección presidencial de 2030. Esto se produce tras las derrotas sufridas en las elecciones de 2018 y 2024, que fueron consideradas un fracaso para la estrategia de apostar por figuras externas al partido.
Un cambio de estrategia
Durante una conferencia de prensa en la sede del PRI en la Ciudad de México, Moreno enfatizó que, aunque el partido tiene principios y valores, "no es el momento de ser buenos", haciendo alusión a los pasados intentos que no dieron resultado. “La gente lo que quiere hoy es quien resuelva los problemas del país”, subrayó en su discurso.
Moreno recordó cómo en las elecciones pasadas, el partido presentó a José Antonio Meade en 2018 y Xóchitl Gálvez en 2024 como candidatos ciudadanos. Ambos fueron derrotados: Meade frente a Andrés Manuel López Obrador y Gálvez ante la actual presidenta Claudia Sheinbaum.
“Dos veces competimos sin candidato a la Presidencia del país y 6.7 millones de mexicanos fueron a votar por el PRI. Ustedes creen que vamos a ir otra vez con otro invento a 2030 para que entonces sí se hunda el país”, agregó Moreno, argumentando que para el próximo proceso electoral se necesita “una gente profesional”.
Moreno se postula
El líder priista no se ha escondido y desde ya se posiciona como el único político del partido que podría representar al PRI en 2030. Afirmó con confianza: “No tengan duda, yo he sido 12 veces candidato en distintos espacios de mi vida, y todos los cargos en los que he competido los he ganado”. Esto refleja su deseo de tener un papel protagónico en el futuro del partido.
Moreno también recalcó que el PRI, que gobernó México durante 71 años antes de perder la presidencia en 2000, no debería arriesgar el país con decisiones cuestionables en un intento por recuperar el poder. “El reto y el compromiso del PRI, ahora como partido opositor, es regresar al gobierno. ¿Con quién? Con el que pueda ganarle a Morena”, afirmó.
La ruptura con el PAN
Este cambio de dirección es significativo también en el contexto de las alianzas políticas, ya que el PRI y el Partido Acción Nacional (PAN) rompieron su alianza tras las elecciones del 2024. El PAN anunció una nueva etapa para "modernizarse" y abrirse a la ciudadanía, distancia que parece reforzar la idea de que cada partido buscará su propio camino de cara a los próximos comicios.
Mirando hacia el futuro
El contexto político en México continúa cambiando, y la postura de Moreno marca un hito que puede influir en las dinámicas electorales de 2030. La estrategia del PRI de evitar candidatos ciudadanos parece estar dirigida a fortalecer su identidad partidaria, buscando recuperar la confianza de sus bases mientras enfrenta al partido en el poder.
Con la mirada puesta en el futuro, Moreno y el PRI buscarán reconstruir su imagen y su influencia en la política nacional, centrándose en candidatos internos y propuestos, dejando atrás, al menos por ahora, la idea de figuras externas que han fracasado en el pasado reciente.
En resumen, el PRI, bajo el liderazgo de Moreno, parece decidido a implantar una estrategia de experiencia y profesionalismo como respuesta a los desafíos que enfrenta en un electorado cada vez más exigente.
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