El reciente llamado a la protesta de los jubilados frente al Congreso de Argentina se tornó en una de las manifestaciones más reprimidas que se hayan visto desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023. La manifestación, que contaba con el apoyo de hinchas de fútbol, sindicatos y otros movimientos sociales, fue violentamente desalojada por la policía en Buenos Aires, lo que generó un saldo de al menos 124 detenciones y 46 heridos.
Los jubilados, muchos de ellos en situación de pobreza con ingresos mínimos, exigieron la urgente actualización de sus pensiones, la restitución de la cobertura de medicamentos y la extensión de una moratoria previsional que está a punto de vencer. Según informes oficiales, de los heridos, al menos uno se encuentra en estado grave.
Los arrestos fueron resultado de la intervención de las Fuerzas Federales, quienes informaron de 21 hombres y cuatro mujeres detenidos, y la Policía de Buenos Aires, que a su vez realizó 73 arrestos masculinos y 26 femeninos. Además, se reportó que 26 policías resultaron heridos durante las confrontaciones, uno de ellos por arma de fuego.
La violencia se desató alrededor de las 16:30, cuando la policía, ubicada en los alrededores del Congreso, cargó contra los manifestantes que pacíficamente habían cortado las avenidas Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. Los agentes usaron gases lacrimógenos y golpearon a los jubilados hasta despejar la avenida Entre Ríos. La respuesta de algunos manifestantes fue arrojar piedras hacia las fuerzas de seguridad.
A medida que la situación se intensificaba, el uso de cañones de agua por parte de la policía hacía difícil para los manifestantes mantener su posición frente a las autoridades. En medio de este tumulto, la presión de la policía llevó a muchos a comenzar a replegarse hacia la Casa Rosada, enfrentando además la agresividad de las fuerzas motorizadas que intentaban cerrarle el paso.
Las agrupaciones de hinchas de fútbol, unidas en su apoyo a los jubilados, entonaron canciones en contra del gobierno, expresando su frustración por la represión y la situación que enfrentan las personas mayores en el país.
A medida que avanzaba la tarde, varios testimonios desde el lugar reflejaron la indignación de los presentes. Algunos manifestantes describieron la experiencia como una represión conocida por la historia reciente de Argentina, donde se han repetido episodios de violencia policial en las manifestaciones sociales.
Los enfrentamientos terminaron por crecer en intensidad y a medida que anochecía, la policía continuó realizando detenciones y dispersando a los grupos de jubilados que intentaban acercarse nuevamente al espacio de protesta.
El clima de tensión y descontento social hacia las políticas de Milei se reactiva, poniendo en evidencia la profunda crisis que atraviesan múltiples sectores de la sociedad argentina. Las acciones del gobierno y la respuesta policial han suscitado un debate sobre el derecho a la protesta y el tratamiento hacia una población cada vez más vulnerable.